ENLACE PARA VER LA REVISTA EL JARAIZ Nº 31
Hoy acaba de ver la luz el nº 31 de la revista del pueblo de Oseja, se publican dos números al año, coincidiendo con las fiestas de los patronos del pueblo San Blas y San Roque, así que son unos cuantos años los que este pequeño pueblo puede transmitir las tradiciones del mismo a los jóvenes. Esta revista o periódico local, como se pone en su portada, se nutre de los recuerdos de la última generación que vivió la vida en las labores del campo, una vida dura, durísima diría yo, que ha forjado a los osejanos de un carácter fuerte, de un poder de resistencia a las inclemencias temporales.
miércoles, 27 de julio de 2011
martes, 26 de julio de 2011
Gloria Pérez: Presentación de los sellos oficiales de correos de la Comarca del Aranda
Por primera vez en España todos los pueblos de una Comarca tienen dedicado un sello oficial de Correos editado por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Ocho localidades bañadas por el río Aranda y otras cinco por las aguas del Isuela. Son trece, como el Papa Benedicto XIII; que aquí nació y es un potente referente identificativo de nuestra Comarca del Aranda.
El lema “Cara oculta del Moncayo” ahora ganará visibilidad gracias a los trece sellos que se editan a los que han dado gracia artística los reconocidos dibujantes gráficos de Heraldo de Aragón, José Luis Cano y Teodoro Pérez Bordetas y el laureado filatélico Alejandro Abadía... Todo ello ha sido posible gracias al entusiasmo e iniciativa de Gloria Pérez, historiadora y muy vinculada a Oseja y a nuestra Comarca del Aranda.
viernes, 22 de julio de 2011
Arturo Pérez-Reverte: Una tragedia española
Hoy toca batallita, de las que fueron borradas de los libros de textoespañoles, o casi, porque contar eso a los jóvenes es propio, dicen, de carcamales y de fascistas. Por estas mismas fechas, en Waterloo, se conmemora el 196º aniversario de la derrota de Napoleón ante Wellington; y el campo de batalla, muy bien conservado, se convierte en excepcional espectáculo para escolares, aficionados y turistas. En España, gracias a los grupos locales de recreación histórica, esas iniciativas son cada vez más frecuentes, supliendo las lecciones de Historia que por ignorancia o negligencia, sin distinción de partido o ideología, descuidan nuestros responsables de Educación y de Cultura. Sin embargo, hay fechas aciagas que ni siquiera así se recuerdan. Si la tragedia de un campo de batalla es siempre una lección sobre los pueblos y su naturaleza, la que este 23 de julio cumple 90 años exactos dice mucho sobre España y quienes la habitamos. Y en lo que dice, apenas hay algo bueno. En esa fecha, en lo que se conoce como desastre de Annual, casi 8.000 soldados españoles fueron sacrificados como corderos, y más de medio millar apresados por las harkas sublevadas en Marruecos por Abd el Krim, que en pocos días reconquistaron todas las posiciones establecidas por nuestro ejército en la zona oriental del Protectorado. Lo que había empezado como una arrogante campaña para ocupar el Rif desembocó en una sucesión de desastres culminados por terribles matanzas: la caída de Igueriben, la trágica fuga de Annual y la carnicería de Monte Arruit, con masivos asesinatos de heridos y prisioneros por parte de los rifeños, salvajes mutilaciones, crucifixiones y empalamientos con estacas de alambradas. Y toda esa barbarie, toda esa desgracia estremecedora, muy bien narrada por los novelistas Ramón J. Sender y Arturo Barea, que allí fueron soldados y testigos de excepción, la sufrieron los de siempre: los pobres soldaditos del sistema de cuotas; la humilde carne de cañón que no podía, como los ricos, pagar a otro pobre desgraciado para quedar exenta del servicio militar.
El horror de esos días merece ser recordado cada año en Españacon más razón que los hechos de armas heroicos, porque fue peor que una sangrienta derrota. Fue, sobre todo, una tragedia tan típica y nuestra como la paella, el jamón ibérico o el flamenco. Aquello fue la derrota de un país entero, la expresión de incompetencia de generales y de políticos, la improvisación, la desidia, la indisciplina, la cobardía y la desfachatez llevadas al extremo: España en estado puro. Y sobre el terreno, desde el general Silvestre, jefe de las operaciones -muerto allí sin honor ni decencia- hasta los oficiales y mandos subalternos, aterrorizados, embrutecidos por el horror de la huida en tropel y la matanza, casi todos cuantos tuvieron mando en la tragedia fueron indignos de sus estrellas y galones, llevando a la infeliz tropa al calvario para abandonarla luego, indefensa, en manos del enemigo. Los relatos de los supervivientes, más que indignación, lo que causan es sonrojo. Una inmensa vergüenza por lo que a veces fuimos. Por lo que a menudo somos.
El horror de esos días merece ser recordado cada año en Españacon más razón que los hechos de armas heroicos, porque fue peor que una sangrienta derrota. Fue, sobre todo, una tragedia tan típica y nuestra como la paella, el jamón ibérico o el flamenco. Aquello fue la derrota de un país entero, la expresión de incompetencia de generales y de políticos, la improvisación, la desidia, la indisciplina, la cobardía y la desfachatez llevadas al extremo: España en estado puro. Y sobre el terreno, desde el general Silvestre, jefe de las operaciones -muerto allí sin honor ni decencia- hasta los oficiales y mandos subalternos, aterrorizados, embrutecidos por el horror de la huida en tropel y la matanza, casi todos cuantos tuvieron mando en la tragedia fueron indignos de sus estrellas y galones, llevando a la infeliz tropa al calvario para abandonarla luego, indefensa, en manos del enemigo. Los relatos de los supervivientes, más que indignación, lo que causan es sonrojo. Una inmensa vergüenza por lo que a veces fuimos. Por lo que a menudo somos.
jueves, 21 de julio de 2011
Juan Manuel de Prada: Pueblos sin tradición
Los romanos completaban la compraventa de una casa mediante elacto de la traditio, por el cual el vendedor entregaba al comprador la llave que le franqueaba la entrada a su nueva propiedad. Y a esa entrega de una llave de unas generaciones a otras, una llave que, encajada en la cerradura del mundo, nos franquea sus enigmas, es a lo que llamamos tradición. Todos los tiranos que en el mundo han sido, para imponer sus designios, han tratado de destruir los lazos de la tradición, pues saben que las personas desvinculadas se convierten en carne de ingeniería social; de ahí que siempre hayan combatido los lazos vivos que mantienen a los hombres unidos en su origen y orientados hacia su fin, empezando por los lazos familiares y religiosos.
Nuestra época ha logrado disminuir las causas del hambre, de laenfermedad y el dolor físico. Pero hay otro tipo de dolor, el más propio y exclusivo del hombre, que nace de la soledad espiritual, de la desesperación, de la falta de sentido de la propia existencia, que no sólo no se ha reducido, sino que se ha incrementado de forma alarmante en nuestra época. Y este dolor nace de la falta de lazos, de esa conciencia de desarraigo que vacía la vida de sentido humano, de objetivos y de esperanza. La tradición alberga al hombre en el tiempo, como su casa lo alberga en el espacio, y le otorga su bien más preciado: el sentido temporal de las cosas, que le permite no perder la vida en la incoherencia y el hastío, la incertidumbre y la dispersión.
Nuestra época ha logrado disminuir las causas del hambre, de laenfermedad y el dolor físico. Pero hay otro tipo de dolor, el más propio y exclusivo del hombre, que nace de la soledad espiritual, de la desesperación, de la falta de sentido de la propia existencia, que no sólo no se ha reducido, sino que se ha incrementado de forma alarmante en nuestra época. Y este dolor nace de la falta de lazos, de esa conciencia de desarraigo que vacía la vida de sentido humano, de objetivos y de esperanza. La tradición alberga al hombre en el tiempo, como su casa lo alberga en el espacio, y le otorga su bien más preciado: el sentido temporal de las cosas, que le permite no perder la vida en la incoherencia y el hastío, la incertidumbre y la dispersión.
Carmen Posadas: Ni tan malo antes ni ta bueno ahora
Es interesante el caso Strauss-Kahn. Y también lleno de aristas yzonas oscuras. Por lo que a mí respecta, no me creí la primera versión de los hechos a través de los medios y, ahora que el caso ha dado un giro copernicano, tampoco me acabo de creer la segunda. Como recordarán, el ex director del Fondo Monetario Internacional, según las primeras impresiones, era un sátiro que, así, en frío, se lanzó sobre una camarera que pasaba el plumero en su habitación. Según el relato que ahora conocemos, la camarera no solo no fue violada, sino que es una prostituta que cobró por sus servicios. Peor aún, es una perjura que mintió para conseguir asilo en los Estados Unidos y mintió también según una conversación que le grabaron. Una que -para consternación de sus abogados, que ya pensaban forrarse con el caso- mantuvo con un individuo que está en la cárcel, al que le dijo textualmente: «Descuida, sé lo que estoy haciendo y este tipo tiene mucho dinero». Tal como ocurre en este mundo sin matices que nos presentan los medios de comunicación, ahora la buena se ha vuelto mala y el malo no solo se ha vuelto bueno, sino que muchos piensan que puede volver al mundo de la política en Francia. Como digo, no me creí la primera versión y ahora tampoco me creo del todo la segunda. Pienso que, por lo general, las cosas no son tan simples como se nos pintan en los medios y que estos juicios precipitados sobre las cosas rara vez responden a la realidad. Hagamos un poco de detectives y recordemos que D. S.-K. reconoció desde el principio que sí hubo sexo. Difícil no hacerlo -podría argumentar un desconfiado-, puesto que había semen por toda la habitación, incluidas las paredes (sic). También en el examen médico se descubrió que la mujer sufrió un desgarro vaginal. Negro panorama, por tanto, para el presunto sátiro. Yo, que por deformación profesional no puedo evitar imaginarme las escenas, reconstruyo así la primera reunión de D. S.-K. con su letrado, uno de esos abogados habilísimos (y bestialmente caros) que lograrían exculpar al mismo Belcebú. Como es lógico, lo primero que ellos suelen decir a sus defendidos es: «A mí, ni una mentira; cuénteme exactamente todo, aun con los detalles más escabrosos». A partir de ahí y, visto que D. S.-K. reconoció desde el primer día que había habido sexo pero fue consentido, no era difícil deducir que toda su línea de defensa iba a basarse, primero, en desacreditar a la víctima y, segundo, en demostrar, a ser posible, que era prostituta.
Eduardo Punset: ¿Qué distingue la cultura anglosajona de la nuestra?
No me digan que no es paradójico que nadie en España mencione nunca la revolución liberal en Gran Bretaña del siglo XVll, dirigida por Cromwell, como el referente de las libertades políticas de las que han disfrutado los ciudadanos europeos durante los últimos siglos. Claro que fue una revolución liberal en el sentido de que sentó las bases del poder ciudadano frente a los abusos del Estado; pero la llamada, con cierta impropiedad, «revolución liberal inglesa» fue la primera revolución realmente social de las impulsadas en Europa; mucho antes de la propia Revolución Francesa, la única de la que solemos acordarnos la mayoría de los españoles.
lunes, 11 de julio de 2011
Boca del Infierno 2011
Los componentes del grupo 7:45 que estuvieron el pasado domingo corriendo en la Selva de Oza en la VI Carrera por Montaña Boca del Infierno, valedera para la Copa de Aragón de Carreras por Montaña fueron Antonio Castillo,Antonio Baeta,Oscar Urbano, Joaquin Jimenez,Eduardo ,Sauco, Felix y Lucas.
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